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martes, 20 de noviembre de 2012

La transformación de la planificación territorial para el desarrollo


Columna La Tarde
Fundación Kíos

La transformación de la planificación territorial para el desarrollo

La semana pasada se reunieron en Pereira, más de mil delegados y representantes de los Consejos Territoriales de Planeación (CTP) del país en el XVI Congreso del Sistema Nacional de Planeación (SNP). Esta cita anual convoca a funcionarios públicos y miembros de las comunidades organizadas de todos los niveles de gobierno, con el fin de reflexionar y presentar propuestas sobre los procesos de planificación para el desarrollo que se emprenden desde las entidades territoriales. El Congreso se ha posicionado como un espacio privilegiado para construir conocimiento e intercambiar experiencias exitosas, buenas prácticas y lecciones aprendidas. Particularmente, ha sido un escenario favorable para avanzar en la articulación de las políticas nacionales con las prioridades estratégicas de los departamentos y municipios del país, lo mismo que un espacio para escuchar las voces locales y lograr que éstas se incorporen en los procesos de decisiones del nivel ejecutivo nacional.

Este año, el Congreso se desarrolló en el marco de una coyuntura favorable para el desarrollo territorial. Después de múltiples intentos fallidos, Colombia cuenta con una Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial (LOOT), la cual incorpora diferentes figuras y esquemas para favorecer la asociatividad territorial como mecanismo para superar las brechas del desarrollo a partir del aprovechamiento de las ventajas de la proximidad geográfica y de la generación de sinergias entre múltiples entidades. Así mismo, la estructuración del Sistema General de Regalías es una ventana de oportunidad para que las regiones puedan estructurar y presentar proyectos e iniciativas en áreas prioritarias como la infraestructura, el desarrollo económico y la innovación, la ciencia y el desarrollo.

Una de las conclusiones generales del Congreso está referida a la necesidad de fortalecer dos aspectos primordiales de los procesos de planificación de las entidades territoriales. Por un lado, es preciso incrementar las capacidades locales para que el ejercicio planificador no sólo se quede en buenos propósitos. La fragmentación territorial es uno de los factores que limita la cohesión social e impide el pleno aprovechamiento del potencial departamental y municipal. De otra parte, es clave complementar el proceso de construcción de planes de desarrollo con otros instrumentos y esquemas que favorezcan la concertación de políticas entre múltiples entidades territoriales e incluso actores no estatales. Por ello, es necesario explorar figuras como el Contrato Plan, el cual permite aunar esfuerzos e iniciativas para formular políticas y ejecutar proyectos de interés común en torno a una visión de desarrollo territorial. 

Esta podría ser una figura interesante para nuestra región cafetera. A través de esta herramienta, podríamos avanzar en la concreción de un modelo de desarrollo que tenga en cuenta nuestras potencialidades y ventajas comparativas. Así mismo, podría ser un elemento clave para robustecer nuestros esquemas asociativos territoriales, entre los cuales se destaca nuestra área metropolitana. La designación de Pereira como sede del Congreso, es un hecho que sirve para posicionar estos temas en la agenda de los decisores públicos.

Publicado en La Tarde de Pereira, el martes 20 de noviembre de 2012, en: http://www.latarde.com/opinion/columnistas/104265-la-transformacion-de-la-planificacion-territorial  

martes, 13 de noviembre de 2012

Un nuevo marco de relaciones para Bogotá y la Nación


Investigación- Territorios
Manuel Calderón Ramírez

Un nuevo marco de relaciones para Bogotá y la Nación

Hace algunos días, el Alcalde Mayor de Bogotá hizo públicos algunos trinos y mensajes en las redes sociales que hacían referencia a su enorme descontento frente al tratamiento que el gobierno nacional le ha dado a las relaciones con la ciudad. Incluso, llegó a manifestar que las posiciones de algunos funcionarios de alto nivel y ministros, han “deteriorado y destruido” los puentes que él ha tratado de construir y consolidar entre las dos administraciones. Temas como las declaraciones de la Superintendencia de Puertos y Transporte sobre el Sistema Transmilenio, así como la fricción que se presenta, desde hace algunos meses, entre el Ministro de Vivienda y el Alcalde en torno a la disponibilidad de suelo urbano, son para el mandatario capitalino algunos de los hechos que empañan y dificultan las relaciones entre las dos administraciones.

Adicional a ello, la creación de una Alta Consejería para Bogotá y Cundinamarca, fue interpretado por algunos como un hecho que obstaculiza la relación directa que deberían tener el Presidente y el Alcalde de la capital. Inicialmente, estas tensiones se han tratado de explicar a la luz de las diferencias ideológicas que se presentan entre Santos y Petro. Si bien es cierto que los dos líderes pertenecen a orillas distintas y expresan posiciones divergentes sobre la forma de solucionar los problemas y asuntos públicos, en muchas ocasiones han coincidido en agendas similares. Tres de los principales temas que planteó Gustavo Petro en la contienda presidencial del 2010 (derecho al agua, restitución de tierras y atención y visibilización a las víctimas del conflicto armado) han sido recogidos por Juan Manuel Santos como banderas de su gobierno.

Las posiciones ideológicas son solo un matiz de las relaciones que se presentan entre niveles de gobierno. En muchos otros contextos, estas diferencias de pensamiento o posiciones filosóficas no han sido obstáculo para tener una relación duradera y coordinada entre diferentes entidades territoriales. Prueba de ello, han sido los esquemas de “cohabitación” en Francia, donde los socialistas y los partidos de derecha han tenido que compartir espacios de poder y resolver cuestiones y problemas públicos, al armonizar sus agendas y acciones. En España, el PSOE y el PP tuvieron que coordinar y concertar políticas y acciones de gobierno en la Comunidad de Madrid, durante las administraciones de Rodríguez Zapatero, a nivel nacional, y de Esperanza Aguirre, en el ámbito autonómico.

 

La diversidad política es una de las características inherentes al esquema pluralista que trajo consigo la carta política del 91. Por lo tanto, siempre se presentarán múltiples opiniones y posiciones en torno a los problemas que se deben resolver en los territorios. Por tanto, las tensiones o posibles fricciones entre dos o más mandatarios no solo se enmarcan dentro de temas ideológicos, políticos o partidistas, sino que van más allá y responden a uno de las problemáticas fundamentales de los Estados contemporáneos: ¿cómo garantizar la coordinación y coherencia entre las políticas públicas y las acciones de gobierno entre dos o más niveles, cuando éstos cuentan con autonomía para la gestión de sus asuntos y gozan de un ámbito de competencias propio?

La resolución de tal cuestionamiento no es irrelevante. Por el contrario, exige una reflexión profunda sobre el espíritu de nuestro modelo de organización territorial, signado por la convergencia entre el carácter unitario del Estado y la descentralización de las entidades territoriales. De hecho, en los últimos años se han consolidado diferentes posiciones teóricas y conceptuales que hacen referencia a la necesidad de consolidar esquemas de gobernanza multinivel o modelos de gobierno multiescalar, como alternativa para asegurar la coherencia y la articulación entre las políticas públicas y las acciones de gobierno entre múltiples actores. Ello, teniendo en cuenta las siguientes características fundamentales de los Estados modernos.

En primer lugar, no hay modelos puros de organización territorial del Estado. Aún en los federales, se requiere cierta dosis de centralismo para el abordaje de determinados asuntos. Por tanto, hablar de federalismo o centralismo como conceptos excluyentes es caer en una discusión bizantina alejada de la realidad. Los problemas públicos y las demandas y aspiraciones ciudadanas requieren de la implementación de múltiples herramientas y esquemas para la provisión de bienes y servicios, entre los que se cuentan la descentralización y sus diferentes modalidades en el plano administrativo. Lo ideal es utilizar estos instrumentos (descentralización, delegación, desconcentración) según la naturaleza y los tipos de servicios y bienes públicos que se deseen proveer.

En segundo lugar, hay problemas y cuestiones que rebosan la capacidad de acción de un solo nivel de gobierno. Las políticas de vivienda, movilidad o asistencia social son una clara muestra de ello. A la par con las capacidades, las dimensiones de los problemas van más allá de las jurisdicciones y los límites políticos y administrativos fijados para cada entidad territorial. Temas como la ola invernal, la inseguridad ciudadana o la pobreza, conforman una evidencia, más que suficiente, para establecer que las demandas ciudadanas no tienen “fronteras”. La coordinación intergubernamental surge como un elemento clave para hacer frente a los temas que van más allá de la órbita o la esfera de influencia de un nivel de gobierno en particular.

En tercera instancia, en entornos nacionales caracterizados por la existencia de autonomía territorial, se pueden presentar “colisiones” de competencias, las cuales generan “zonas grises” en donde la responsabilidad o el margen de maniobra de los entes territoriales no son claros. La discusión sobre el carácter y la naturaleza de los Cerros Orientales de Bogotá fue una clara muestra de ello. Este se configuró como un asunto en el que las posiciones de la Alcaldía Mayor, la Gobernación de Cundinamarca, la CAR como autoridad ambiental y la Nación fueron divergentes y, en muchos casos, contradictorias.

 

Tal panorama exige la construcción de un nuevo arreglo institucional entre Bogotá y la Nación, a través del cual se consolide un marco de relaciones duraderas y armónicas entre los dos entes territoriales. Ello implica formalizar diferentes espacios y avanzar en la estructuración de instrumentos como el Contrato Plan: acuerdo multisectorial e intergubernamental para la formulación y ejecución de programas y proyectos de desarrollo en el marco de una visión de desarrollo territorial para Bogotá y la Región. En este contrato tendrán cabida todas las acciones, iniciativas y esfuerzos de las entidades nacionales que hoy tienen presencia en el territorio.

Este Contrato Plan debe partir de la construcción de una Agenda conjunta entre las dos entidades territoriales. En esta agenda, deben incluirse todos los temas de interés común para la Nación y Bogotá: Sistema Integrado de Transporte Público, vivienda y hábitat, cambio climático, superación de la pobreza y la pobreza extrema, lucha contra la corrupción, etcétera. La identificación inicial de sectores o ámbitos prioritarios puede reforzarse a través de la institucionalización de mesas técnicas entre las entidades nacionales y distritales responsables de la gestión sectorial correspondiente. Estos espacios podrían ser liderados tanto por el despacho del Alcalde Mayor o su Secretario General como por la Alta Consejería Presidencial. La idea es formalizar un espacio de encuentro periódico que permita la discusión y socialización de posturas y visiones sobre el futuro de la ciudad.

A la par con el Contrato Plan, es clave explorar mecanismos como la delegación de competencias nacionales hacia instancias u organismos distritales. Bogotá cuenta con múltiples capacidades y condiciones para ejecutar políticas nacionales, de acuerdo con los estándares y criterios de calidad requeridos. La delegación se desarrollaría bajo convenios de desempeño, a través de los cuales las entidades nacionales se comprometan a fortalecer capacidades, supervisar y hacer seguimiento a la gestión de los entes que reciben las competencias y a su vez, éstos organismos se responsabilizan por cumplir los objetivos de gestión definidos y prestar los servicios bajo parámetros de eficiencia y eficacia.

En última instancia, es clave fortalecer la Alta Consejería Presidencial para Bogotá. Esta debe ser una oficina de enlace y coordinación entre las entidades nacionales y distritales, en temas de interés común para las dos administraciones. Esta instancia debe liderar la construcción de una agenda común, así como estructurar un sistema de seguimiento y monitoreo a las acciones requeridas. Así mismo, podría convertirse en un aliado estratégico del gobierno distrital para canalizar aportes o recursos de entidades nacionales con presencia en la ciudad o para formular y presentar proyectos de desarrollo ante los fondos que conforman el Sistema General de Regalías (SGR). Una tarea clave de esta Consejería podría estar referida a la movilización de recursos nacionales y de cooperación internacional para la financiación o apalancamiento de proyectos de interés prioritario para la ciudad y su entorno. 

Imágenes tomadas de: http://www.elperiodicodechia.com/FrontPageLex/libreria/cl0060/73-14905-presidente-santos-y-alcalde-petro-acordaron-metro-ligero-para-bogota--el-periodico-de-chia-metro-ligero-para-para-bogota-y-la-region-de-la-sabana.htm
http://lapoliticadegeppetto.blogspot.com/2011/02/esperanza-aguirre-y-el-resto-de-mujeres.html 
http://m.semana.com/nacion/como-colombia-puede-reinventarse-partir-crisis/148789-3.aspx
http://www.absolut-colombia.com/los-cerros-orientales-de-bogota/
http://www.metroenbogota.com/movilidad-bogota/metro-de-bogota/gina-parody-adevierte-distrito-ha-presentado-tecnicos-para-metro-ligero-por-la-septima

jueves, 11 de octubre de 2012

The New Geography of Jobs



Investigación- Territorios
Manuel Calderón Ramírez

The New Geography of Jobs (La nueva geografía del empleo)

Cubierta delanteraEl Profesor Enrico Morretti de la Universidad de California, Berkeley, acaba de publicar un interesante libro que plantea nuevas perspectivas sobre la relación que se presenta entre geografía y desarrollo económico. En su texto, titulado “The New Geography of Jobs”, el académico señala que el lugar de residencia o la ubicación geográfica de las personas determina, en una alta proporción, las posibilidades de encontrar empleos de calidad y más aún, su propensión a tener un nivel de vida mejor. Si bien es cierto que esto puede sonar a verdad de Perogrullo, el valor agregado del libro de Moretti está relacionado con un componente adicional que define el tipo y la naturaleza de los empleos que las personas pueden obtener: la innovación y las facilidades o condiciones que adquieren ciertos lugares para generar conocimiento.

Moretti establece que en Estados Unidos, las personas se van “especializando” en cierto tipo de empleos según su lugar de residencia. Esta especialización laboral también está relacionada con la productividad del trabajo y con la capacidad de una persona para generar nuevos conocimientos asociados a sus tareas y responsabilidades cotidianas. Así mismo, tal fenómeno de especialización está íntimamente relacionado con lo que en las teorías del desarrollo regional se conoce como las “economías de la aglomeración”. Las empresas y otros actores económicos tienden a ubicarse en ciertas zonas y áreas geográficas concretas y específicas, con el fin de compartir conocimientos y generar sinergias en el acceso a ciertos bienes y materias primas vitales para sus procesos productivos. En tal sentido, las personas no solo se forman en carreras y profesiones afines con los sectores económicos que se desarrollan cerca a sus lugares de vivienda, sino que también tienden a cualificarse y formarse continuamente en áreas asociadas.

Lo más interesante de las reflexiones del Profesor tiene que ver con la capacidad de tales aglomeraciones para atraer y captar capital e inversión directa. Este fenómeno de concentración empresarial genera, progresivamente, la consolidación de clústers o cadenas productivas, altamente especializadas y con una enorme vocación para generar valores agregados y potenciar el conocimiento en un sector específico.  Entre otros muchos ejemplos, Moretti analiza el caso de Silicon Valley en el norte de California, como una economía de aglomeración exitosa, en la que se presenta una alta propensión del tejido empresarial hacia la innovación, motivada en parte por una alianza duradera entre las universidades, el sector privado y el gobierno.

Estas pertinentes apreciaciones son muy útiles para nuestro país. En primer lugar, señalan algunas luces interesantes para tener en cuenta en la definición y priorización del porcentaje de recursos del Sistema General de Regalías (SGR) que serán destinados a proyectos de Ciencia y Tecnología (CyT). En este caso, la lección aprendida es la de propiciar la concentración y la especialización económica de ciertas regiones y departamentos de acuerdo con su vocación y apuestas productivas. De lo que se trata es de invertir en proyectos estratégicos que guarden relación con la orientación económica de los territorios y propiciar la especialización del tejido productivo en torno a tales prioridades.

En segunda instancia, la aglomeración exige la creación de redes productivas sustentadas en torno al conocimiento y la innovación. Para ello, se requiere potenciar los vasos comunicantes entre las universidades y el tejido empresarial, con el fin de generar sinergias y alianzas estratégicas de largo aliento. Ejemplo claro de ello, puede ser la valiosa experiencia de las universidades israelíes y las empresas privadas, quienes, conjuntamente, desarrollan patentes y crean empresas tipo start up para el desarrollo de proyectos específicos. Incluso, estas alianzas estratégicas puedan partir de la realización de ejercicios de vigilancia tecnológica, a través de los cuales sea posible identificar qué están haciendo los mejores y cuáles son los desarrollos de vanguardia en cada uno de los sectores económicos que se pretenden desarrollar.

En tercer lugar, la especialización económica y por ende, la mayor probabilidad de que las personas tengan empleos de calidad en sectores de alto valor agregado, requieren de marcos regulatorios propicios para la innovación y el desempeño económico. Guardadas las proporciones, ¿por qué no mirar y analizar la experiencia de Honduras en el desarrollo de charter cities: territorios que se caracterizan por tener regímenes especiales para atraer la inversión y generar industrias en sectores de grandes potencialidades para los países? Esta puede ser una interesante herramienta para impulsar en Colombia para el desarrollo territorial en ciertas regiones del país. Podría pensarse en la posibilidad de establecer tales regímenes especiales en los departamentos y regiones más deprimidas del país, como instrumento para aumentar el stock de capital público y privado.

Sin lugar a duda, los patrones de producción y localización están cambiando el mundo. Hoy estamos inmersos en una nueva geografía económica, en donde la ubicación y la especialización productiva cuentan significativamente. No asumir tal reto, probablemente nos siga situando en el lugar equivocado. 

Imagen tomada de: 
http://books.google.com.co/books/about/The_New_Geography_of_Jobs.html?id=br0S54w0u_sC&redir_esc=y

miércoles, 10 de octubre de 2012

El mundo según Kíos



Kíos dos años
Fundación Kíos

El mundo según Kios

En estos dos años de vida virtual, hemos tenido la oportunidad de comentar y reflexionar sobre varios hechos del acontecer nacional e internacional que han marcado rupturas, transiciones o cambios considerables en Colombia y en el mundo. Ello es una muestra evidente de la enorme volatilidad y complejidad que acompaña nuestros panoramas local y global, que se caracterizan no solo por su permanente interconexión sino también por su tendencia permanente al cambio y la transformación de sus estructuras y paradigmas. En este bienio, hemos comprobado el dinamismo de un sistema internacional que se halla inmerso en un proceso de reacomodación de fuerzas y centros de poder. El ascenso de nuevos actores internacionales y la emergencia de nuevas formas de relacionamiento económico, político y cultural, son factores que determinan la gestación de una estructura mundial, mucho más policéntrica, interdependente y difusa.

A nivel local, el inicio de un nuevo período presidencial ha determinado la configuración de un panorama político más concertador, sustentado en la consolidación de relaciones más estables (y menos belicosas) entre los poderes públicos, así como en la gestación de una gran coalición entre partidos de diferentes tendencias ideológicas en torno a la figura del Presidente Santos. Ello ha fortalecido la capacidad del primer mandatario para posicionar temas como la atención integral a las víctimas, la reforma agraria y el proceso de paz con las FARC o sentar posiciones novedosas frente al enfoque prohibicionista en la lucha contra las drogas.

A continuación, presentamos algunos de los hechos nacionales e internacionales que han llamado nuestra atención y sobre los cuales, hemos generado algunas reflexiones y análisis. Este no es un listado, ni un compendio de columnas y entradas. Es solo una reflexión adicional, a propósito de nuestros dos años de vida virtual.  No obstante, los invitamos a que opinen sobre el hecho más destacado de estos dos años, en la cuenta institucional: info@fundacionkios.org. Sus opiniones son muy valiosas para nosotros.

¿La primavera de los pueblos?

En el 2011, el mundo se conmocionó con las revoluciones populares que se presentaron en el mundo árabe. Las protestas civiles lograron lo que parecía impensable: el derrocamiento o exilio de dictadores y caudillos que hasta entonces gobernaban con mano de hierro sus países. No obstante, después de la tempestad y la efervescencia ciudadana, quedó una sensación agridulce en la opinión internacional: la complejidad y dificultad que supone emprender un proceso de transición democrática en sistemas políticos precarios, en los cuales no existen ni partidos políticos, ni reglas electorales, ni muchos menos cultura deliberativa. Por tanto, después de instaurar algunas bases democráticas, muchos de los países que experimentaron la mal llamada “primavera de los pueblos” se debaten entre la pobreza y la desigualdad, las fuertes pugnas internas por el acceso al poder político y la inestabilidad. Pese a los intentos de Occidente por extender el ideal democrático en el mundo árabe, las condiciones específicas y las restricciones propias de los países han imposibilitado que se consoliden sistemas político democráticos en todo el sentido de la palabra.

Tal como alguna vez lo argumentó Robert D. Kaplan, ¿no será que la democracia solo está hecha para países que tienen ciertas condiciones institucionales previas?, ¿no será que los procesos de transición democrática van más allá de los sistemas electorales o del juego partidista? Por supuesto, son interrogantes que no tienen una única respuesta. No obstante, el paso de sistemas restrictivos y cerrados en lo político a sistemas democráticos institucionalizados, es un reto que tiene dos connotaciones: en lo material, la consolidación y presencia del Estado y en lo intangible, la modificación de los comportamientos, actitudes y percepciones de la población respecto a ciertos hechos, actores y sujetos políticos.

La “primavera de los pueblos” árabes generó más interrogantes que certezas. Sin duda alguna, el mundo mantendrá los ojos puestos en esta subregión mundial, debido a su importancia geopolítica y su ebullición constante.

El ingobernable sistema económico mundial

Este espacio virtual vió la luz en momentos en que el mundo iniciaba su lenta recuperación de las enormes secuelas y efectos negativos que trajo consigo la crisis financiera del 2008. Aún hoy, cuatro años después, los impactos no han sido internalizados por muchas economías nacionales, lo cual ha traído como consecuencia, que los procesos de ajuste y estabilización estén a la orden de día.  La bonanza económica de algunas naciones, sustentada en la enorme dependencia al crédito y el aumento del consumo, dio paso a cuadros desoladores, en el que el desempleo campea en calles otrora opulentas.

Por sus dimensiones y severidad, Europa es el continente más golpeado por la crisis. A las súbitas caídas de la economía irlandesa, islandesa y griega, se sumó el grave déficit por el que atraviesa España e Italia. De manera agregada, estas crisis han golpeado el sistema monetario europeo, poniendo en duda incluso la estabilidad y permanencia del Euro. Parafraseando a Marx, un fantasma recorre a Europa y no es precisamente el del comunismo, sino el de la incertidumbre respecto al futuro económico de la región.

No obstante, más allá de los componentes coyunturales, subyace un tema estructural que tiene ver con la gobernanza del sistema económico mundial. En su más reciente libro, Paul Krugman, propone un nuevo consenso mundial para superar la crisis, sustentado en nuevos arreglos institucionales y patrones de interacción entre países. La gobernanza supone nuevas reglas de juego, probablemente nuevas organizaciones económicas internacionales y nuevas pautas que permitan solucionar los problemas monetarios y financieros de los países que entran en crisis. Ello supondría repensar el papel que juegan el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial e incluso, estructurar nuevas instancias para la resolución de problemáticas comunes en materias de déficits. En los próximos años, la gobernanza mundial será un tema recurrente en el discurso de los tomadores de decisiones, así como en las prioridades y agendas de los principales jugadores y actores de la economía mundial.

Un nuevo marco para favorecer el desarrollo económico nacional

A nivel nacional, la expedición de la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial (LOOT) y la estructuración del Sistema General de Regalías (SGR) son hechos destacables, que ameritaron diferentes reflexiones en este espacio virtual. Sin duda alguna, se ha configurado un nuevo marco institucional para favorecer y promocionar el desarrollo económico, ya no desde los enfoques sectoriales tradicionales, sino desde la perspectiva regional y territorial. En los próximos años, el país invertirá más de 9 billones de pesos en las regiones, con criterios técnicos y bajo los más altos estándares de calidad y transparencia.

Si bien es cierto que el cambio en la asignación de las regalías obtenidas por la explotación de los recursos minero energéticos del país, generó críticas y posiciones encontradas, es necesario destacar que la nueva forma de repartición, permitirá una mayor redistribución de los recursos y por ende, un mayor impacto del gasto público en aquellas regiones rezagadas. En este espacio, haremos un seguimiento detallado a lo que ocurrirá en los Órganos Colegiados de Administración y Decisión (OCADS), las instancias técnicas que definirán en los departamentos y regiones, el uso que tendrán los recursos de las regalías.

Una nueva institucionalidad en Colombia

Un hecho que mereció toda nuestra atención fue el cambio de gobierno en el 2010. Del liderazgo frentero y coloquial del Presidente Uribe, pasamos a un estilo más conciliador y ejecutivo. De la micro gerencia y el control excesivo de todas la tareas y cuestiones de gobierno, pasamos a un talante más gerencial, que incluye mayor delegación y confianza del Presidente a sus subalternos. En estos dos años, hemos olvidado los tradicionales Consejos de Gobierno que se realizaban las mañanas de los sábados, impregnados de regaños a ministros y funcionarios, para dar paso a declaraciones y mensajes cortos que rescatan la importancia de la Unidad Nacional para el logro de todas las metas de gobierno fijadas por la actual administración.

En el 2012 estamos a medio camino  de la administración Santos y a pesar de su audacia y olfato político, aún el país tiene la sensación de que éste ha sido un gobierno particularmente lúcido en los anuncios, pero corto en sus ejecuciones y resultados. Los dos años restantes, marcan un punto de quiebre considerable para el futuro político del Presidente, si es que desea lanzarse a un segundo mandato en el 2014. La nueva institucionalidad que se anunció con bombos y platillos, caracterizada por la creación de nuevas instancias y el desarrollo de un amplio marco legal, exige, para su plena y efectiva materialización, resultados contundentes, que solo pueden alcanzarse si Juan Manuel Santos invierte eficazmente el capital político acumulado e incluso, se da la pela con sus contradictores más férreos, entre quienes se encuentran algunos alfiles del Uribismo. Es el momento de Santos.

Imágenes tomadas de: 
http://thehiddentranscript.com/tag/arab-spring/ 
http://laradiodelsur.com/?p=37306 
http://puertogaitan-meta.gov.co/index.shtml 
http://www.uninorte.edu.co/noticias_uninorte/secciones.asp?ID=2132